El biogás es un gas combustible cuyos principales componentes son metano (CH4, entre 50 a 70% vol.) , dióxido de carbono (CO2 entre 30 a 50% vol.) y otros componentes en menores proporciones. El metano, principal componente del biogás, es el que le confiere su característica combustible. El valor energético del biogás, por lo tanto, estará determinado por la concentración de metano – alrededor de 20 ó 25 MJ/m3, comparado con 33 a 38 MJ/m3 del gas natural (Werner et al 1989).
El biogás se genera mediante la descomposición microbiológica de materia orgánica biodegradable en condiciones anaerobias (ausencia de oxígeno). Se define como “biogás agroindustrial” aquel biogás generado a partir de sustratos agroindustriales, como p.e. las deyecciones ganaderas, lodos de industrias agroalimentarias, restos de cosechas, cultivos energéticos, etc..


Funcionamiento de una planta de biogás

Una planta de biogás transforma los sustratos biodegradables en energía eléctrica y térmica. Los equipos principales de una planta son los siguientes:

  • sistema de homogeneización y alimentación de sustratos
  • digestores
  • sistema de desulfuración
  • unidad de cogeneración

La alimentación y homogenización de los sustratos de entrada varía según las características propias de los mismos (bombeo, sinfines, etc.). Los digestores son unos depósitos cilíndricos (de hormigón o acero) provistos de equipos de agitación y calefacción que aseguran unas condiciones óptimas del proceso de la biometanización. El biogás generado se acumula en un gasómetro (el cual puede instalarse directamente en la parte superior de los digestores o como unidad separada). Una vez eliminado el ácido sulfhídrico (H2S) mediante un sistema de desulfuración y deshumidificado mediante condensación, el biogás se conduce a una unidad de cogeneración donde es transformado en electricidad y calor. La electricidad generada puede venderse a la Red o ser autoconsumida, el calor cubre la propia demanda de la planta y el excedente puede utilizarse para calefacciones o sistemas industriales externos.
Además de biogás, los sustratos una vez procesados en la planta, (el “digestato“) pueden ser utilizados como fertilizantes. Dicho digestato es una materia orgánica metabolizada, rico en nutrientes inorgánicos, por tanto muy idóneo para su aplicación agrícola.


Múltiples usos de biogás

Existen otros usos del biogás en los cuales el aprovechamiento energético es mayor. Por ejemplo, el biogás depurado hasta convertirlo en biometano eliminando su contenido en dióxido de carbono (CO2), de tal forma que posea unas cualidades muy similares a las del gas natural. El biometano puede tener las siguientes aplicaciones:

  • inyección en la red de gas natural
  • biocarburante
  • combustión en motores de cogeneración