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Sin los gases renovables no se podrá alcanzar una economía neutra en carbono

Publicado por  en 
22 diciembre, 2019

repullo

“Sin los gases renovables no se podrá alcanzar una economía neutra en carbono”

La Asociación Española de Biogás (AEBIG) se fundó hace 10 años como foro de encuentro que pudie – se actuar como “portavoz” del sector, mejorar la normativa en torno a los gases renovables (biometano, hidrógeno…), así como divulgar la economía circular y la bioeconomía, la valoriza – ción de residuos orgánicos, la agroecología y ganadería sostenible, la producción de energía renovable y de bioproductos como los biofer – tilizantes o el fomento del desarrollo rural. Ac – tualmente cuenta con 30 socios de pleno dere – cho, seis socios colaboradores, entre los que se cuenta Sedigas, y cuatro centros tecnológicos como socios de conocimiento. Hablamos con su presidente, Francisco Repullo, de la actua – lidad del sector en un momento decisivo para el desarrollo de los gases renovables.

En primer lugar, ¿qué se considera exactamente gas renovable?

Es todo aquél que tiene como origen una fuente renovable, bien provenga de la descomposición de materias orgánicas, tales como residuos agrícolas, ganaderos, alimentarios, urbanos o lodos de depuradoras, bien de la gasificación de la biomasa, o bien obtenido con excedentes de electricidad renovable combinando el CO 2 procedente del biogás con hidrógeno del agua Power-to-Gas (P2G).

¿Cuál es la situación de gas renovable en estos momentos en comparación con el gas natural u otras energías renovables?

No es fácil responder a esa pregunta, porque realmente se estarían comparando precios de dos productos distintos, aunque no lo parezca. Sí simplemente tenemos en cuenta su valor energético, su coste es superior al del gas natu – ral de origen fósil. Es necesario considerar todas las bondades que aportan los gases renova – bles, ya que no sólo sustituyen a un combusti – ble fósil, sino que además evitan las emisiones que genera la descomposición de la materia orgánica, valorizando esos residuos. Cuando se contabilizan todas esas emisiones, se pue – de llegar a saldos negativos. Pero además hay otras “externalidades” que tener en cuenta. Todo ello se puede cuantificar, emisiones evita – das, emisiones sustituidas, bioproductos produ – cidos, como por ejemplo biofertilizantes, ahorro de compra de derechos de emisión, balanza de pagos, creación de actividad en el medio rural, etc. etc. En conclusión, no se debe comparar al gas renovable con otras energías renovables como la solar, eólica o termosolar, ya que no se trata de una energía renovable más. Este sector es pura expresión de Economía Circular: valo – riza residuos evitando contaminación, genera energía renovable gestionable y almacenable, así como bioproductos (biofertilizantes, por ejemplo), recupera nutrientes y crea empleo en el medio rural, todo ello autóctono.

¿Cuáles son sus emisiones en comparación con otros combustibles?

Sus emisiones son neutras pudiendo llegar a ser negativas, ya que el empleo de biofertilizantes procedentes de los digestatos de estas plantas, hacen que el suelo sea un sumidero de carbono.

¿Qué papel jugará el gas renovable en una futura economía neutra en carbono?

Sin los gases renovables no se podrá llegar a alcanzar una economía neutra en carbono. Esto ya lo han entendido muy bien la gran mayoría de países de nuestro entorno y está establecido en los objetivos de descarbonización de la Comisión Europea

¿En relación con el resto de Europa, cómo está el sector en España y qué potencial tiene?

Como popularmente se diría, “estamos en mantillas”. Simplemente dos cifras: plantas de biogás en Europa, más de 18.000, en España unas 250; plantas de biometano en Europa, unas 600, en España dos. Si tomamos como referencia Francia, país en el que la energía nuclear ha sido la gran protagonista, ya dispone de más de 100 plantas de biometano inyectando a la red y tiene como objetivo llegar a las 1.000 a finales del año próximo, ¿por qué?, porque su gobierno considera dos pilares fundamentales del biometano, uno su capacidad para reducir emisiones y dos, su apoyo al medio rural, aspecto éste último muy necesario en nuestro país donde hay una preocupación creciente por la “España vacía”.

¿Qué porcentaje del gas consumido podría ser renovable?

El IDAE emitió un informe en 2018 del potencial disponible de biometano, basado en un análisis aprobado y elaborado por el Grupo de Trabajo de Biometano Inyectado en Red del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO). Dicho potencial (datos a octubre 2018) constituye el objetivo de producción de biometano en España para 2030. El objetivo que puede alcanzarse con la digestión anaeróbica de la descomposición de materias orgánicas representaría el 64% de la demanda actual de gas natural doméstico/comercial, que en 2017 fue de 53 TWh, es decir unos 34 TWh. Por otra parte, el objetivo que puede alcanzarse si se incluyen todos los gases renovables (Syngas, P2G e hidrógeno renovable) representaría el 66% de la demanda total de gas, que fue de 350 TWh en 2017.

¿Qué haría falta para que el gas renovable desarrolle todo su potencial?

Primero un marco normativo y apoyo financiero que hagan viables los proyectos y aporten confianza a promotores e inversores, es decir seguridad jurídica, importantísima en este país después del descalabro económico que supuso el R.D. 1/2012 con la mal llamada “moratoria”. En segundo lugar, un sistema de certificación del gas renovable, compatible con los sistemas europeos ya en vigor (actualmente 14 países) coordinados por el ERGAR (Registro Europeo de Gases Renovables), que permita el comercio transfronterizo del biometano. Sin olvidar tampoco su uso para movilidad. Los apoyos establecidos en otros países de la UE contemplan desde Tarifas (FIT), Primas (FIP), ventajas fiscales no solo a productores sino también a usuarios, cuotas, prioridad de acceso, etc.

El sector puede además contribuir a paliar el problema de la llamada España Vacía. ¿Cómo?

Fomentando el establecimiento de plantas allí donde se generen los residuos y las emisiones, por ejemplo, en instalaciones agroganaderas donde ayudarían a crear empleo en zonas rura – les y por tanto asentando poblaciones. Francia es un buen ejemplo. Las ayudas del gobierno francés están dirigidas a establecer plantas donde se generan los residuos, lo que hace factible las plantas en las propias explotacio – nes agroganaderas. Para ello los incentivos son decrecientes a mayor tamaño de la planta. Por tanto, crean empleo ayudando con incentivos a los titulares y hacer viables las inversiones.

¿Qué aplicaciones tiene?

Las mismas que el gas natural, es la misma molécula, solamente difieren sus orígenes. El biometano puede inyectarse en la actual in – fraestructura de redes de gas, para usos finales habituales (cocina, calefacción, ACS, procesos industriales, transporte, etc.). También puede generar energía eléctrica o térmica, y sobre todo es almacenable, gestionable generándose ininterrumpidamente, pudiendo por tanto com – pensar periodos de máxima demanda cuando no pueda satisfacerse con otras renovables. Otra aplicación es el aprovechamiento del CO 2 extraído del biogás al depurarlo, que además de su valor en el mercado, puede utilizarse para producir más biometano combinándolo con el hidrógeno del agua empleando energía eléctri – ca excedentaria de otra fuente de energía reno – vable, o sea, un proceso Power-to-Gas (P2G).

Hablemos sobre las infraestructuras necesarias para el desarrollo del sector. ¿Qué inversiones harían falta?

El biometano puede inyectarse en la actual infraestructura de redes de gas, lo que permitealmacenarlo. Esto supone que no es necesario realizar inversiones (ni públicas ni privadas) de transformación, ni de la infraestructura de redes, ni de los equipamientos de consumo de los usuarios. Pero sí es necesario en España el apoyo de la Administración para desarrollar el mercado del biometano. La inversión en instalaciones de producción requiere un marco regulatorio estable, con incentivos a los proyectos y planificación a largo plazo, para atraer inversiones y fomentar tanto la oferta como de la demanda.

¿Qué proceso hace falta para inyectar gas renovable en la red de gas?

Un postratamiento del biogás para eliminar los componentes que lo diferencian del gas natural con un porcentaje de metano entorno al 97%, es lo que se conoce como upgrading. Los componentes a eliminar varían según los orígenes del biogás, sulfhídrico, agua, oxígeno, siloxanos, etc. Hay varias tecnologías, físicas, químicas, membranas, criogénicas, etc. dependiendo de los componentes del biogás.

La CNMC ha publicado las circulares que recortan la retribución al transporte y distribución de gas. ¿Cómo podría afectar este recorte al desarrollo del gas renovable?

Dependerá de lo que se regule para los gases renovables, que en principio están exentos, aunque en algún borrador de la CNMC vimos con asombro que se proponía aplicar a los gases renovables el 50% del peaje que se aplicase al gas natural, lo que supondría ir contra los objetivos y estrategia de descarbonización. Pero incluso aunque no se aplicase ningún peaje a los gases renovables, hay que tener en cuenta que utilizarán las mismas infraestructuras que el gas natural, luego si estas estructuras no pudieran desarrollase habría un verdadero bloqueo del gas renovable y pasaría al olvido: falta de apoyo del gobierno, ausencia de un sistema de certificación de garantías de origen, infraestructuras congeladas y, por si fuera poco, un peaje donde no lo había….

Esta entrevista se publicará poco después de la COP25 de Madrid contra el cambio climático. ¿Cómo puede el gas renovable contribuir a esta lucha?

El gas renovable no solo contribuye a la lucha contra el cambio climático, sino que también ayuda a mejorar la calidad del aire que respiramos, algo que a veces se obvia. Las emisiones nocivas, además de contener gases de efecto invernadero, también afectan a la calidad del aire, por ejemplo, las emisiones de amoniaco. Se estima que la mala calidad del aire es responsable de unas 400.000 muertes prematuras en la UE, que además del drama humano, también suponen un importante coste económico. Como conclusión, los gases renovables hay que verlos en toda su magnitud y no simplemente como “otra” energía renovable a competir con las ya existentes.

 

¿Cómo se trata el biogás para que pueda ser inyectado en la red de gas?

El biogás producido en la digestión anaeróbica se somete a un proceso de depuración (“Upgrading”) eliminando el CO2 y otros elementos (H 2 S, siloxanos…) que estén presentes en dicho biogás. Las tecnologías para esta depuración hay que adecuarlas a la tipología de cada proyecto y volúmenes de producción. Las de mayor implantación, por orden de utilización en la UE, son:

MEMBRANAS

Separación por circulación del biogás a presión a través de membranas de polímeros, 20 veces más permeables al CO 2 que al CH 4 .

LAVADO CON AGUA (WATER SCRUBBING)

Separación gracias a la mejor solubilidad del CO 2 que del CH 4 en el agua. ABSORCIÓN QUÍMICA (AMINAS) Absorción química del CO 2 en una disolución de aminas.

ADSORCIÓN POR OSCILACIÓN DE PRESIÓN (PSA)

Circulación del biogás a presión través de depósitos de carbón molecular o zeolitas, donde se adsorbe el CO 2 .

ABSORCIÓN FÍSICA (PS)

Absorción del CO 2 en un disolvente orgánico, como polietilenglicol.

SEPARACIÓN CRIOGÉNICA

Condensación o sublimación del CO 2 por enfriamiento del biogás mientras que el CH 4 permanece en forma gaseosa.